“Mil Sabores” logra el premio a la mejor empanada de la provincia de Llanquihue

“Estamos muy contentos porque somos una familia emprendedora que con mucho sacrificio, amor y cariño hacemos lo que vendemos todos los días”, esas fueron las palabras del feliz ganador de la cuarta versión del concurso que elige a la mejor empanada de Puerto Montt, y que este año tiene como ganador al negocio familiar “Mil Sabores” del sector Mirasol, perteneciente a Christian Martel.

“Trabajamos siempre con productos de primera calidad, nos preocupamos de hacer un trabajo técnico en la elaboración de la empanada ya que es importante mantener los procesos, las cadenas de frio y el sazón”, explicaron desde Mil Sabores, empresa familiar que abrió hace cinco meses y cuyo local está ubicado en avenida Los Notros nº 1021, en el sector Mirasol. Además ofrecen empanadas fritas con distintos rellenos, almuerzos, pichangas, pastelería casera y servicio de banquetería. Para quienes quieran adquirir las empanadas pueden llegar a la misma dirección o consultar en los teléfonos (fijo) 065 – 2319804 y celular 94420481 o bien al correo electrónico milsaboressur@gmail.com.

El segundo lugar de esta tradicional competencia fue para Sabores Nuestros mientras que el  tercer puesto fue para la Fábrica de Empanadas Betty. Más que rico y Don Papi, obtuvieron premio al esfuerzo.

El concurso, en el que participaron once competidores de la provincia de Llanquihue, tiene por objetivo rescatar las tradiciones culinarias de nuestro país, fomentando las tradiciones y la gastronomía local y fue organizado por la carrera de Gastronomía Internacional y Tradicional Chilena de Santo Tomás y el diario El Llanquihue.

Para la selección de la mejor empanada se contó con un experto jurado que valoró en su elección aspectos como presentación, jugosidad, textura de la carne y proporción pino- masa, entre otros.

Uno de los jurados fue el chef Mario Carrasco, coordinador carrera Gastronomía de Santo Tomás quien destacó en la jornada el buen nivel de los competidores al señalar que “hubo muy buenas propuestas, salvo detalles técnicos, se nota que hay trabajo, buenas recetas y esto siempre se verá recompensado en los clientes que van a ir a buscar el producto”.

Respecto a esta iniciativa Carrasco afirmó que siempre es siempre es bueno reconocer las comidas típicas, “eso no se puede perder porque es una herencia para nuestros hijos y además es muy bueno destacar los esfuerzos personales y los emprendimientos de la personas, ya que esto implica más trabajo” concluyó.