Docente puertomontina recibirá distinción por estar dentro de los “100 Grandes Profesores para Chile”

Este jueves 12 de diciembre, la profesora Rallén Meniconi Ponce, egresada de la carrera de Pedagogía en Educación Básica de la Universidad San Sebastián de Puerto Montt será reconocida con el premio “100 Grandes Profesores para Chile”, estímulo que será entregado en la capital por la Ministra de Educación Carolina Schmidt.

La ceremonia, que también contará con la participación de diversas autoridades, busca reconocer a los educadores y profesores chilenos cuyos proyectos marcan diferencia en el país por cuanto constituyen un aporte innovador a la educación nacional.

“Estamos muy contentos con el premio que recibirá Rallén. Esto es un impulso a su carrera, un reconocimiento a su labor y al de muchos docentes que como ella han ejercido la profesión con liderazgo e innovación. Rallén será la primera (en ser reconocida), pero estamos seguros que como universidad seguiremos formando a los mejores profesores para el país”, manifestó José Guillermo Leay, vicerrector de la Universidad San Sebastián.

Proyecto Aula Viva

El premio que recibirá Rallén responde a unos de los proyectos que se ha encargado de impulsar con niños de 4º y 5º básico de la Escuela La Colina en el campo conocido como Bioparque, ubicado en el sector de Quillaipe de la Región de Los Lagos.

Se trata de Aula Viva, programa que la docente comenzó junto a su más fiel colaborador, su padre, con quien pudo establecer una pauta final de trabajo orientada a fortalecer los conocimientos de los niños a través del contacto con la naturaleza.

“Aula Viva tiene que ver con otra manera de aprender, con otra manera de enseñar. Es un trabajo súper positivo, de reforzar en terreno lo que se les enseña a los niños en las salas de clases. Ellos participan muy bien e incluso comentan sus experiencias con otros”, señaló la profesora.

De acuerdo a Rallén, el proyecto se concibe como una metodología en el que el conocimiento se construye a través de un intercambio dinámico y socializador, instancia en la que el profesor es más un guía que estimula a los niños/as mediante el contacto con la realidad natural. De esta forma, se fortalecen habilidades como el ingenio, la imaginación, creatividad y solidaridad en los menores que han logrado tomar conciencia de un ecosistema sano y un ambiente saludable.