Sicóloga entrega importantes consejos para enfrentar un nuevo año laboral y académico

Mediáticamente se habla del “Súper Lunes”, los noticiarios comienzan mostrando los enormes tacos viales y los problemas empiezan a aparecer en marzo ya que durante el verano todo es relajo y la mayor parte del país ha estado por dos meses “en reposo”. Para enfrentar un nuevo año laboral y académico la sicóloga de la Universidad San Sebastián sede Puerto Montt, Carmen Birke, entregó algunos consejos que vale la pena tomar en cuenta.


La profesional recomienda mantener una actitud positiva, dejando de lado las quejas y lamentos “pensar en forma positiva, mirando los beneficios que obtendremos con el trabajo o estudio, así como plantearse metas y buenos propósitos, generarán un estado anímico favorable”.

“Durante las vacaciones se producen muchos desórdenes, en alimentación, horarios de sueño, entre otros, por lo que debemos reorganizar cada uno de ellos. En cuanto al sueño, se necesita retomar horarios fijos para acostarse, adelantándolos gradualmente, haciendo lo mismo con la hora de levantarse. En cuanto a las comidas, habitualmente quedamos sorprendidos cuando nos subimos a la balanza, ya que ésta nos muestra una realidad poco alentadora: es frecuente subir algunos kilos cuando estamos más relajados, preparamos cosas ricas, compartimos más con otras personas, lo que con frecuencia se realiza en torno a la comida. Ordenar hábitos alimenticios, tanto para los adultos como para los niños, es una de las tareas para el regreso de las vacaciones. Aquí se sugiere comer porciones más pequeñas, beber bastante agua para hidratarse, comer frutas y verduras y, si es creativo, utilizar nuevas formas de preparar los alimentos. Se recomienda reinstalar el desayuno, que en vacaciones muchas veces se suspende por levantarse tarde y,  en general, reordenar los horarios de comidas, realizando 4 ingestas diarias, lo que evita comer en exceso en la siguiente ocasión. Está absolutamente contraindicada la ingesta continua de alimentos, el tan común ‘picoteo’ “, indicó la sicóloga.

“Al regreso de las vacaciones solemos traer ‘souvenirs’ alimenticios, preparaciones típicas de la zona que visitamos, como mermeladas, salmón ahumado, chumbeque, tortitas de Curicó, dulces de La Ligua, alfajores, manjar o chocolates, los que se recomienda ‘guardar a distancia’, hasta que hayan pasado unas semanas y estemos más ordenados. En forma paralela a este ordenamiento, éste es el momento adecuado para abandonar el sedentarismo y retomar o iniciar la actividad física, la que puede realizarse en torno a un gimnasio, a algún deporte específico o simplemente caminar”, agregó.

“Por último, es importante señalar que las rutinas se van recuperando poco a poco, ya que nuestro organismo también debe reorganizarse. Por ello, no debemos obsesionarnos con recuperar todos los aspectos en una semana, ya que lo lograremos gradualmente. Un cambio brusco en la rutina relajada y libre de preocupaciones propia de las vacaciones, puede borrar el efecto reparador del descanso.  Por ello, se sugiere que  se regrese de las vacaciones por lo menos 24 horas antes de comenzar a trabajar o estudiar, lo que da un tiempo de adaptación a la mente y al cuerpo y hace menos traumática la recuperación de la rutina laboral o estudiantil”, finalizó la docente de la carrera de Sicología de la Universidad San Sebastián en Puerto Monttl.