Dirección del Trabajo fiscalizará a empresas de la construcción en la región de Los Lagos

Un total de 600 fiscalizaciones a empresas de la construcción de todo el país está realizando la Dirección del Trabajo (DT) con el fin de mejorar el cumplimiento de las normas de seguridad y salud en las obras.

 

El programa comenzó el 30 de julio y se extenderá hasta el 15 de noviembre, y estará enfocado en las empresas principales, contratistas y subcontratistas.

El objetivo específico de este nuevo programa es que a su término al menos el 85% de las fiscalizaciones redunde en un cumplimiento total de las normas de higienes y seguridad. Por ello es que la modalidad elegida es la de fiscalización asistida. Esto quiere decir que, de no mediar graves riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores (en cuyo caso puede decretarse suspensión de faenas), las empresas contarán con un plazo de 30 días corridos para corregir las infracciones detectadas. De hacerlo, evitarán recibir multas; en caso contrario, estas serán cursadas.

En el caso de las empresas principales el foco del control estará  en la protección de los trabajadores propios y subcontratados. En el de las firmas contratistas, el acento se pondrá en los riesgos específicos ligados con elementos de protección personal, en caso de que algunas de las materias pesquisadas estén en infracción.

De las 600 fiscalizaciones, 125 se realizarán en la Región Metropolitana; 80 en Valparaíso; 75 en Coquimbo; 55 en La Araucanía; 50 en El Maule y Biobío; 30 en Antofagasta y O’Higgins; 20 en Tarapacá, Atacama y Los Lagos; 15 en Arica y Parinacota y Los Ríos, 10 en Aysén y 5 en Magallanes.   

El programa consta de cuatro fases. Una primera consiste en reuniones con la Cámara Chilena de la Construcción, mutuales y sindicatos del sector para explicar  los procedimientos y las materias que serán fiscalizadas. Una segunda contempla la realización de las visitas inspectivas. Una tercera es la comprobación de la corrección o no de las infracciones detectadas en el ciclo fiscalizador. Una cuarta, finalmente, en la revisión final de todo lo controlado.  

Precedentes positivos

Los cinco programas anteriores ya han demostrado la validez de esta estrategia, pues paulatinamente los índices de cumplimiento final han ido subiendo.

Por ejemplo, entre 2007 y 2009 los niveles de cumplimiento final fluctuaron entre el 80,5% y el 84%.

En los dos últimos años, en cambio, esos indicadores superaron el 90% de cumplimiento final.

El programa de 2010 contempló 322 fiscalizaciones, verificándose un cumplimiento inicial del  46% y uno final del 96%. Un año más tarde, el programa consistió en 496 fiscalizaciones, con un cumplimiento inicial del 35% y otro final del 91%.

La focalización de la DT en la construcción no se limita a este programa. De modo permanente recibe denuncias por infracciones a las normas de seguridad y salud que son fiscalizadas. 

Tanto las denuncias, como las materias fiscalizadas y las sanciones han ido en aumento. Las denuncias, por ejemplo, aumentaron en el 8,4% entre 2010 y 2011, mientras que en el mismo periodo las materias fiscalizadas lo hicieron en el 14,6% y las sanciones en el 36,7%

La pretensión de la DT es aumentar la seguridad en las obras, considerando que la construcción es uno de los sectores productivos con mayores tasas de accidentabilidad.

En este último aspecto su tasa es del 5,8%, situándose en el quinto lugar del ranking, detrás de transportes, industria, agricultura y comercio.  En fatalidad, su tasa es de 8,2 cada cien mil trabajadores y se ubica en el tercer lugar, luego de transportes y minería. En todo caso, es el sector con mayor progreso en la última década, al lograr un descenso del 43% en sus índices de accidentabilidad.