Puerto Montt-Puerto Varas obtiene la calificación más baja en Índice de Calidad de Vida Urbana

Siete de las diez comunas que ofrecen mejorar calidad de vida en el país son de la Región Metropolitana, misma relación que se mantiene cuando se analizan las comunas que entregan las condiciones menos favorables para sus habitantes, según los resultados del Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2012, elaborado por el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales y el Núcleo de Estudios Metropolitanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en conjunto con la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

 

El estudio se realizó por segundo año consecutivo con el propósito de evaluar mediante parámetros objetivos la calidad de vida de los principales centros urbanos de Chile y fue dado a conocer en el día de hoy en el marco de la Semana de la Construcción 2012, evento que organiza anualmente el gremio y que reúne a los principales representantes del sector construcción.

De acuerdo al ICVU 2012, Vitacura, Las Condes, Providencia, Santiago, Lo Barnechea, Ñuñoa y La Reina son las comunas con mejores indicadores de calidad de vida a nivel nacional, en tanto que, en regiones, las evaluaciones más altas las obtuvieron Punta Arenas, Concón, La Serena, Talcahuano, Machalí, San Pedro de la Paz y Puerto Varas. Entre las comunas peor evaluadas se cuentan San Ramón, La Pintana y Lo Espejo –todas de la Región Metropolitana–, seguidas por Lota, El Bosque, San Antonio, Pedro Aguirre Cerda, La Granja, Alto Hospicio y San Bernardo.

En el caso de las ciudades metropolitanas –capitales regionales que por sí solas o conurbadas con otras comunas suman más de 300.000 habitantes–, Antofagasta obtuvo la mejor puntuación, mientras que Puerto Montt-Puerto Varas resultó con el ICVU más bajo en la medición 2012. Cabe destacar que cinco de las quince capitales regiones del país se ubican bajo la media nacional de calidad de vida: Arica, Valparaíso, Talca, Temuco y Coyhaique. 

Arturo Orellana, coordinador del equipo de trabajo de la Universidad Católica, sostuvo que “una primera conclusión evidente del estudio es que el 40% de las comunas evaluadas –y donde vive el 42% de la población total de la muestra– supera la media nacional de calidad de vida, mientras que el 60% restante se mantiene bajo este nivel”.

Evaluación a 10 años

En su versión 2012, el ICVU también midió la calidad de vida que ofrecían hace una década –el año 2002– las mismas comunas que han sido evaluadas en las dos versiones del Índice.

Este ejercicio permitió detectar que de las 67 comunas existentes en 2002 (dos aún no se convertían en municipios autónomos), 24 se ubicaban por sobre la media nacional de calidad de vida, en tanto que 43 no alcanzaban el promedio del país en ese entonces.

Es decir, hace 10 años, el 36% de las comunas consideradas en la muestra estaban por sobre la media nacional y el otro 64% –cuatro puntos porcentuales más que en 2012– no alcanzaba dicho nivel. “Ello permite sostener que en el lapso de una década la inversión público-privada ha contribuido significativamente a mejor la calidad de vida de las comunas del país, cuyas diferencias, por lo demás, han tendido a disminuir entre sí”, indicó Orellana.

La reducción de la brecha entre comunas se explicaría por una disminución importante de los diferenciales en los ámbitos Ambiente de Negocios y Vivienda y Entorno, sin perjuicio de que en el ámbito Condiciones Laborales se ha ampliado la brecha. En los restantes ámbitos –Condiciones Socioculturales, Conectividad y Movilidad, y Salud y Medio Ambiente–, los diferenciales entre comunas han sido menores y estables.

Además, entre las tres áreas metropolitanas más importantes de Chile: Gran Santiago, Gran Valparaíso y Gran Concepción, la primera es la que presenta una mayor brecha de calidad de vida entre las comunas que la integran.

Por su parte, Fernando Herrera, presidente de la Comisión de Urbanismo de la Cámara Chilena de la Construcción, explicó que “una de las virtudes de este estudio es que permite, precisamente, focalizar la acción y los recursos de los privados y del Estado en los sectores más deficitarios y así ir cerrando las brechas que persisten entre las comunas”.

En 2002, las siete comunas que ofrecían mejor calidad de vida eran las mismas que en 2012, todas de la Región Metropolitana, aunque registraban entre ellas algunos cambios menores de ubicación en el Índice. Les seguían San Pedro de la Paz, Macul y Valdivia. En cambio, las que mostraban peores indicadores eran Lo Espejo, Cerro Navia, San Bernardo, El Bosque y Lota.   

Esta medición a 10 años muestra que las comunas de Talcahuano, Maipú y Conchalí fueron las que mejoraron más claramente su posición relativa en el Índice, subiendo 32, 24 y 20 puestos respectivamente. En el otro extremo, las mayores caídas las registraron San Antonio, Coyhaique y Chillán Viejo, que bajaron 28, 27 y 25 puestos, respectivamente.

En el caso de las ciudades metropolitanas, Antofagasta pasó del octavo al primer puesto en el período 2002-2012, en tanto que Coquimbo-La Serena bajó del primero al segundo lugar, y Rancagua-Machalí remontó del décimo al tercero lugar en 2012.