Marisol Turres (UDI) anunció que votará a favor de la Ley Antidiscriminación

En las horas previas a la discusión del proyecto de Ley contra la Discriminación, la diputada Marisol Turres, aseguró su voto favorable para la iniciativa aprobada por el Senado, y sobre la que han hecho observaciones y reparos grupos de las Iglesia Católica y Evangélica más agrupaciones de minorías sexuales.

Se ha demonizado este proyecto de ley sin conocerlo. Aquí, el susto que hay, es que con esta iniciativa se pueda abrir la puerta para el matrimonio entre personas de un mismo sexo. Yo creo que ese es un debate absolutamente distinto”, indicó la legisladora, precisando que ese temor ya fue desechado por un fallo del Tribunal Constitucional, que obliga a la instauración de una norma clara que modifique la Ley de Matrimonio Civil si se quiere permitir uniones de carácter homosexual.

“No estamos hablando de un proyecto de ley hecho para que dos personas del mismo sexo se casen. Esta, es una ley hecha para establecer un procedimiento para que las personas puedan reclamar cuando son víctimas de un acto de discriminación”, precisó la diputada Marisol Turres.

“No hay intención, ni del poder Ejecutivo, ni de los parlamentarios, de dar cabida a modificaciones encubiertas del matrimonio civil” aseguró Turres, despejando cualquier interpretación en esa materia, que ha provocado inquietud en las distintas Iglesias.

“En lo personal, yo voy a votar a favor este proyecto porque hoy existe discriminación. Lamentablemente, somos un país que discrimina” agregó la legisladora, detallando que los ejemplos de discriminación se encuentran no solo en materia de orientación sexual, sino también en el diario trato entre personas de distinta raza, color de piel, procedencia, e incluso género. “Un solo ejemplo concreto. En nuestro país las mujeres ganan en promedio un 36% menos que los hombres por hacer el mismo trabajo”, detalló.

“Este proyecto busca dar una señal potente de respeto al principio constitucional: en Chile somos todos iguales ante la ley y no existen grupos privilegiados. Podrá no gustarnos una persona o grupo de personas, una determinada raza o condición sexual o la posición política de alguien, pero ello no me da derecho a marginarla de las actividades de la vida cotidiana. Por ello, una vez que se convierta en Ley, obligará a que todos los chilenos nos tratemos con tolerancia y respeto”, finalizó Marisol Turres.