Comunidades huilliches y lafkenches apoyan a mapuches del Bío Bío y Araucanía

“Hacemos un llamado a todos nuestros hermanos para alzar la voz y denunciar estos atropellos, injusticias y faltas de respeto por nuestros pueblos porque nosotros vamos a seguir defendiendo los derechos ancestrales que tenemos”, anunció este mediodía el Lonko Huilliche Eric Vargas en apoyo a las comunidades que se mantienen en alerta por el proceso de recuperación de tierras en las regiones de la Araucanía y el Bío Bío y que ha motivado el nombramiento hace varias semanas atrás de un ministro coordinador para resolver el conflicto.

En el territorio que incluye y rodea Puerto Montt existen 30 organizaciones, entre comunidades y asociaciones, que solidarizan con los mapuches “sabemos que el conflicto en la región de Araucanía ha sido demasiado fuerte, ha significado muchas veces el atropello con fuerzas militares sobre los niños, sobre mujeres, hemos visto cómo una machi ha sido esposada, amarrada, denigrando a nuestro pueblo, queremos solidarizar así también con los hermanos que están presos, a quienes se les ha aplicado la ley de Seguridad Interior del Estado”, sostuvo.

El Lonko señaló que su único objetivo es recuperar las tierras que les fueron quitadas y que necesitan como pueblo para poder desarrollarse ya que no puede existir un mapuche sin tierra, acudiendo al sentido etimológico de la palabra mapuche, gente de la tierra. La lucha la calificó como desigual debido a que “nosotros tenemos solamente la fuerza del dolor de nuestro corazón contra las armas, contra los militares, contra los balazos por la espalda… nos duele mucho”.

Aseguró que el conflicto no es contra el pueblo chileno, sino contra el Estado Chileno porque “ha sido incapaz de reconocer los derechos de nuestra gente, quiero llamar al gobierno a que aplique sensatez para que no se agote el diálogo, que tiene que estar en todas las circunstancias, con o sin violencia porque tenemos que encontrar los puntos que generen esta paz social que tanto se necesita”, indicó Eric Vargas.

Por: Mauricio Sáez E.