Suicidio, la última y letal manifestación de la voluntad

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Hace unos días atrás, al número de emergencias de la policía civil en Puerto Montt llegó la llamada de una mujer adulta quien se encontraba en estado de conmoción y alteración por un desequilibrio familiar y psicológico que le afectaba y que había detonado la decisión de quitarse la vida. Mientras se extendían los minutos de conversación con efectivos de guardia, personal de la Brigada de Homicidios concurrió al domicilio de la mujer donde dialogando llevaron la pasividad necesaria para que desistiera de la fatal determinación. Esta persona, que mantiene un profunda depresión, en anteriores oportunidades también había intentado suicidarse. Afortunadamente debido a la oportuna intervención de los policías no se tuvo que lamentar una tragedia.

Ernesto Vidal, Jefe de la Brigada de Homicidios PDI Puerto Montt analiza las causas y cifras de la agobiante realidad. En nuestra región desde el mes de octubre de 2007 hasta octubre de 2008 se registran 19 suicidios, el rango etario normal es entre los 40 y 60 años, pero lo preocupante es que la juventud está tomando la misma alternativa. Una de las explicaciones es que la época de fin de año se asocia al término de clases y algunos jóvenes con problemas en el rendimiento escolar no ven otra salida que la autoeliminación.

Otro factor que alarma es la recurrencia a los suicidios colectivos, tal como pasó en la zona norte donde grupos de alumnas ingirieron grandes cantidades de medicamentos. En nuestra ciudad esto aún no sucede, por eso, indica Vidal: “Hoy es el minuto para prevenir y poner en alerta sobre todo a los profesores, colegios para que se preocupen respecto de la situación que está viviendo el alumnado”.

La depresión, la marginación social, exclusiones, discriminación y agresiones escolares llevan a algunos jóvenes a tomar determinaciones dolorosas. Para evitarlas la Brigada de Homicidios (BH) hace un llamado a crear conciencia: “La primera línea de acción debe venir de los colegios, donde los niños van a presentar los primeros síntomas de que están pasando por una situación crítica. Esa situación crítica puede ser detectada y por lo tanto puede ser tratada de recuperar”, agrega el jefe de la BH.  

 

Mujeres versus hombres

Casi un 99% de los suicidios registrados en la región corresponde a hombres… ¿por qué?, los hombres  ocupan medios más violentos, por ejemplo toma una soga, la amarra a una viga y se cuelga o bien manipula una pistola y se dispara.

“El hombre toma determinaciones más drásticas a diferencia de las mujeres, que si bien es cierto tienen 3 o 4 veces más tentativas de suicidio que el hombre, la mujer usa métodos menos violentos, generalmente usa la ingesta medicamentosa.

¿Cuál es la intención de la mujer? producto de su depresión, ira por una desilusión amorosa, problemas económicos, tratar de pedir ayuda o por generar algún cambio en la familia o entorno familiar, busca la manera de poner una voz de alerta indicando que algo no está funcionando. De ahí viene que la mujer tiene 3 o 4 veces más tentativas de suicidio que los hombres. Eso es preocupante porque en algún minuto una de esas puede ocasionarle la muerte. Aunque ella no lo quiera”, argumenta Ernesto Vidal y llama a que si una situación así ocurre en la familia, es necesario poner a la persona en manos de un especialista.

 

La juventud

En los jóvenes, factores como el alcohol o las drogas son las primeras circunstancias que provocan el suicidio. Se pueden sumar otros elementos como la desesperanza, la poca comprensión en el hogar, los términos de relaciones sentimentales, padres que quedan cesantes, entre otros.

Ernesto Vidal apunta a la ayuda preventiva que puede brindar la PDI: “Si alguna familia está pasando por un caso crítico, no tenemos problema en cooperar, conversar con el menor y ponerlo en manos de un especialista”.  

Por: Mauricio Sáez E.

 

El suicidio: Perderse en si mismo

Un poco de historia

Los antiguos  Galios consideraron razonable el suicidio por vejez, por muerte de los esposos, por muerte del jefe o por enfermedad grave o dolorosa. De igual forma, para los Celtas Hispanos, Vikingos y Nórdicos, la vejez y la enfermedad eran causas razonables para quitarse la vida. En la China del 1.800 A.C se llevaba a cabo por lealtad, en Japón se trataba de un acto ceremonial, por expiación o por derrota, y en la India por motivos litúrgicos o religiosos, así como por muerte de los esposos. En la edad media la Iglesia Católica Romana consideró esta práctica como un pecado. Actualmente desde el punto de vista jurídico y derechos humanos hoy el suicidio se considera para algunos un derecho argumentando que es un ejercicio de la soberana libertad que las personas tienen de salir de este mundo de la forma, tiempo y lugar que cada uno considera pertinente.

 

La situación en chile

En Chile la tasa de suicidios como casi en la mayor parte de los países de América Latina (exceptuando Cuba), registra un claro aumento en los últimos 15 años. Es así como a partir de estadísticas del Ministerio de Salud muestra que entre 1990 y 2002 las muertes por suicidio se han incrementado en 115% en la población nacional. Tasas que históricamente fueron más altas en adultos mayores hoy tienden a revertirse respecto de las correspondientes a grupos más jóvenes (15,8 por 100.000 habitantes en edad 20 a 29 años contra 14,4 en personas de más de 60 años).

 

El llamado de la muerte

El aumento de suicidios en nuestro país esta relacionado al proceso de globalización de la economía de mercado,  que se ha intensificado en los últimos años en nuestra sociedad. La competitividad que se genera en la relaciones humanas, donde las metas que se deben cumplir son cada vez más alta en relación con las expectativas que tiene el individuo, producen ese desajuste que cualquier situación, hasta la más insignificante puede ser un factor detonante de la conducta suicida.

Una familia en desintegración, afectos no correspondidos, no lograr un objetivo académico o laboral hunden al individuo en ese si mismo escapatorio, donde no se busca la muerte, más bien simplemente escapar, anular el presente, abrir un nuevo mañana donde ese tiempo no este.

Pero existe una cifra preocupante que nos tiene que llevar a pensar. Desde la década de 1990 la   prevalecía global de enfermedades mentales encontrada en Chile es alta, fluctuando entre 34 a 42% para alguna vez en la vida.  Estos resultados sugieren que existiría un aumento de la prevalencía de estas enfermedades a lo largo del tiempo, desde el 19 al 20% en la década de los 60 hasta llegar al 28 a 42% a mediados de los 90. 

Sin una política en salud mental que trate estos problemas en forma integral (tratamiento medico y fortalecimiento de los vínculos sociales) no se podrá hacer nada por disminuir la tasa de suicidios. La negación, el borrarse para dejar de ser, dejara su marca en cada esquina de la urbe para ser un espectáculo mediático, en que por primera vez será atendido ese individuo perdido en su laberinto.

Por: Wladimir Soto Cárcamo, Antropólogo, Magister en Ciencias Sociales

Fotos: Mauricio Sáez E / imágenes libres de derechos