Premio Nobel de química dictó charla magistral en sede Puerto Montt de la UACH

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Ayer lunes por la tarde en dependencias de la sala virtual de la Universidad de los Lagos en el campus Chinquihue impartió una clase magistral el premio Nóbel de Química Dr. Robert Huber a partir de las 15: 30 horas, quien llegó a esta zona gracias a gestiones de la Universidad Austral de Chile.

Al escucharlo uno se preguntaba ¿como entender sus descubrimientos?. La provocación de las formas de las proteínas. La maravilla que se desplaza no siguiendo un trazado fijo, una asimetría liberadora, donde está la respuesta a un proceso que nos permite respirar y vivir, la fotosíntesis, allí esta el principio de la respuesta.

El triunfo de la voluntad

Para entender una pasión es necesario sumergirse en la historia que provoca la búsqueda. Nacido  el 20 de febrero de 1937 en Munich, Alemania . Al pequeño Huber le tocó vivir  un período complejo de la historia, los años de Hitler y la Segunda Guerra Mundial. El conflicto bélico interrumpió  su educación formal.

Siendo parte de una familia modesta y con un padre cajero de banco tuvo que esperar hasta el año 1947, cuando comenzó de manera definitiva sus estudios en el Humanistische Karls-Gymnasium de su ciudad natal. Allí destacó por sus buenas calificaciones, pero sobre todo un incansable deseo por aprender. La química le fascinaba y buscó toda la información relacionada con ella.

En el año 1956 abandonó el Gymnasium para estudiar Química en la Technische Hochschule de Múnich. Allí demostró un talento excepcional para las ciencias químicas; completó la licenciatura en apenas cuatro años. Por su excelente expediente académico recibió una beca del Bayerisches Ministerium für Erziehung und Kultur, y otra posterior del Studienstiftung des Deutschen Volkes. Ambas aportaciones económicas supusieron el impulso para que pudiera desarrollar sus primeras investigaciones en el campo de la química.

Recibiendo su licenciatura en 1960. Posteriormente amplió sus estudios realizando el doctorado en bioquímica en el mismo centro en 1972. Desde ese año es miembro de la prestigiosa Sociedad de Investigación Alemana Max Planck, además fue director del Instituto Max Planck de Biotecnología hasta el año 2005. Desde 1976 trabajó como catedrático en la Universidad Técnica de Munich. Ha sido profesor visitante en prestigiosas casas de estudios como las Universidades de Duisburg, Alemania; Cardiff en Gran Bretaña; Autónoma de Barcelona; Nacional de Seoul, Corea.

De la luz a la energía

En 1988  Robert Huber recibió el Premio Nobel de Quimica  junto con Johann Deisenhofer y Hartmut Michel. El trío fue reconocido por descubrir la estructura completa, átomo por átomo, de la proteína que se hallaba en la base del proceso de fotosíntesis bacteriana, capaz de convertir la energía luminosa en energía química.  Esta  información permitió conocer la función integral de la fotosíntesis  que es la base de la vida actual en la Tierra, proceso mediante el cual las plantas, algas y algunas bacterias captan y utilizan la energía de la luz para transformar la materia inorgánica de su medio externo en materia orgánica que utilizarán para su crecimiento y desarrollo.

Abre los ojos

Huber en  su laboratorio ha logrado determinar un gran número de estructuras proteicas, muchas de ellas de la membrana celular (entre un 20 y un 30 por ciento de los genes codifican proteínas en esta estructura), que tienen relación directa con el metabolismo de los organismos. Estas proteínas son de gran importancia biomédica, ya que constituyen uno de los principales lugares de unión entre fármacos y células. Este científico ha trabajado como miembro de directorios de diferentes compañías científicas y farmacéuticas además es co-fundador de dos compañías Proteros y Suppremol  que ofrecen servicios para el descubrimiento de drogas para diferentes tipos de terapias de enfermedades autoinmunes lo que ha centrado sus esfuerzos investigativos en los últimos años. ¿Que significa ésto?, los estudios de estas afecciones pueden conducir a aplicaciones concretas que permitan impedir o eliminar estos tipos de padecimientos que son el resultado de la agresión al organismo del propio sistema inmunológico, como el caso del lupus eritematoso, la artritis reumatoidea, entre otras enfermedades.

Ver a este científico nos muestra una vez más que la frialdad de los datos tienen mucho de humanidad, de mejorar el bienestar social. La charla fue eso, provocar la inquietud,  el deseo por ir más allá. Todo está en abrirse para observar y entender.

 

Por: Wladimir Soto Cárcamo – Antropólogo – Magister en Ciencias Sociales

Foto: Wladimir Soto Cárcamo