Mientras el PRI preparaba la proclamación de sus candidatos, afuera Walterio Vargas protagonizó polémica

En el Centro Español se realizó este viernes la proclamación oficial de los candidatos a Alcalde y Concejal que el Partido Regionalista de los Independientes (PRI) llevará a votación popular para las próximas elecciones de Octubre. En la ocasión estuvo presente el diputado Jaime Mulet; el ex-alcalde de Puerto Montt Juan Sandoval; uno de los candidatos a concejal más jovenes del país, Octavio Moya y el alcalde de Llanquihue, Walterio Vargas.

Precisamente Vargas, cuestionado pero siempre apoyado por sus adherentes, protagonizó otro hecho que quedará escrito en las anécdotas protagonizadas por el edil. Estacionó su vehículo afuera del Centro Español por calle O’Higgins, repentinamente llegaron dos inspectores municipales a cursar infracción a los automóviles que estaban solamente en esa parte señalando que no podían estar ahí ya que existen unos letreros que señalan que están reservados al consulado de España, Italia, entre otros. Sin embargo éstos letreros, a excepción de uno, no señalan el decreto que los autoriza ni menos indican la cantidad de cupos de estacionamiento ya que se encuentran instalados sólo frente a algunos espacios. Walterio Vargas estacionó su vehículo justo en la esquina, frente a el no había letrero indicativo y eso es lo que precisamente alegó al inspector municipal. Hubo cruce de palabras entre ambos y Vargas no quiso recibir el parte en la mano por lo cual el inspector lo instaló en el parabrisas del automóvil. Luego el edil de Llanquihue llamó por teléfono a otra persona explicando lo sucedido y diciendo que no iba a pagar ni un solo peso por la infracción. Evidentemente molesto con la situación entró a la ceremonia de proclamación del PRI.

Lo insólito es que otros vehículos estacionados sobre la vereda en la misma calle no sufrieron fiscalización, situación similar se repite en otras calles como por ejemplo Manuel Rodríguez afuera de la Fiscalía Local en donde en muchas ocasiones se hace imposible transitar por la vereda por la cantidad de vehículos que la ocupan.

Texto y fotos: Mauricio Sáez E.